RESET MENTAL: ESCAPE PERFECTO

Me fui a Dallas para echar a andar mi creatividad. Últimamente sentía demasiado ruido en mi cabeza. Mucha presión. Mucha velocidad. Mucha necesidad de “estar haciendo algo”. Y honestamente sentía que mi creatividad ya estaba cansada.

Así que decidí hacer algo diferente. Me fui unos días a Dallas, Texas. No para escapar. No para “encontrarme”. No para hacer un viaje ultra planeado. Sólo necesitaba cambiar de energía.

A veces creemos que necesitamos más motivación. Pero no. Lo que realmente necesitamos… es espacio.

* Espacio para pensar.
* Espacio para aburrirnos.
* Espacio para escuchar nuestras propias ideas otra vez.

En el libro The Creative Act, Rick Rubin habla de algo que me encanta:
La creatividad no se fuerza. Se permite. Y creo que tiene toda la razón.

Porque las mejores ideas no me llegaron sentado frente a una laptop estresado.

Me llegaron:
* manejando,
* caminando,
* tomando café,
* viendo gente,
* escuchando música,
* desconectándome un poco del teléfono.

Y ahí entendí algo: mi mente necesitaba silencio.

También pensé mucho en The Subtle Art of Not Giving a Fck. de Mark Manson.

Porque crecer también significa dejar de darle energía a cosas que realmente no importan.
* La opinión de todos.
* La necesidad de demostrar.
* La ansiedad de producir todo el tiempo.

A veces desaparecer un poco… también es productividad.

Dallas se convirtió en eso para mí, un reset mental.

Un recordatorio de que no todo tiene que pasar rápido.

Y honestamente, creo que muchas veces la inspiración aparece cuando por fin dejas de perseguirla.

Hagas lo que hagas. Estés donde estés. Comparte lo bueno de la vida.